Historia

Buena Esperanza comenzó su actividad hace más de 130 años con un rodeo Hereford y una majada Romney Marsh, que fruto de la selección y esfuerzo de quienes llevaron adelante la empresa, obtuvieron como resultado un ganado de reconocida calidad.

Siguiendo el corrimiento de la ganadería hacia el norte, con el transcurso del tiempo se fue sumando el rodeo Braford. Con el fin de adaptarlo a la situación actual, su fuerte vocación los llevó a trabajar en pos de lograr lo mejor de esta noble actividad sin perder las líneas del origen europeo.

Seguidamente y complementando la actividad ganadera, se incorporan el arroz y la agricultura de secano, dinamizadores que han permitido mejorar lo ecuación productiva de Estancia Buena Esperanza.

Quienes formaron parte de esta historia, trabajaron con mucho entusiasmo y en comunión con el medioambiente. Su respeto por la naturaleza les valió una cadena de logros que comenzó desde el principio mismo, allá por 1878.